Trucos para que el peque coma sin problemas

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CharHadas, comunidad de madres que comparten experiencias.

La hora de la comida se puede convertir en una batalla campal si vuestros hijos no son “de buen comer”. Es un problema muy habitual que los niños de distintas edades se nieguen a comer alguna clase de alimentos indispensables para su crecimiento y para una alimentación saludable.

Pero con los niños todo es cuestión de paciencia, constancia y un poco de imaginación. Por eso os queremos dar algunos trucos para que vuestros peques coman sin problemas y que la hora de la comida se convierta en un momento agradable y familiar en el que disfrutar todos juntos sin dramas ni llantos.

1. ¡Ellos son los cocineros!
Un buen truco para que los niños coman es que sean ellos mismos los que elaboren su comida. Para los más pequeños podéis empezar por algo sencillo, como dejarles que hagan su merienda, una ensalada o algún plato frio. Los más mayorcitos puede ayudaros a hacer algún plato más elaborado que les guste comer. Si ellos cocinan sus propias lentejas, estarán deseando probar su creación culinaria y, por tanto, más dispuestos a que el plato les guste.

2. Trampantojos de comida
Si hay algún alimento que se haya convertido en tabú para tus hijos prueba a enmascararlos con una presentación o elaboración distinta. Pescado que parezcan nugget de pollo empanándolo en pequeños trocitos, verduras que parezcan pasta añadiéndoles tomate u otra salsa o hacer hamburguesas vegetales… La imaginación será tu mejor aliado para hacer “trampantojos” de comida. Él comerá sin problemas y tú estarás más tranquila con su alimentación saludable.

3. Sé su ejemplo
Los niños son muy buenos imitadores. Si no te ven comer a ti verduras, legumbres , pescado o alguno de los platos que no les gusten, será muy difícil animarles a que ellos lo hagan. Sin embargo; si ven que tú disfrutas comiendo esos platos se animarán a imitarte y los comerán si mostrar oposición.

4. Sólo para mayores
Pocas cosas motivan e incentivan más a los niños que pensar que hacen algo “de mayores”. Si consigues hacerles pensar que la comida que no les gusta es sólo para mayores y que dársela a ellos es todo un privilegio, estarán encantados de comer “como mayores” los alimentos más problemáticos.

5. No les observes.
La hora de la comida tiene que ser tranquila y relajada. No estés completamente pendiente de qué come o qué no, ni le obligues ni le controles. Déjale que coma en la mesa con los adultos a su ritmo y sin sentirse controlado. Quizás tarde más en comer, pero lo hará mucho mejor.

6. Distintas texturas
Muchas veces un cambio de textura es suficiente para que un alimento que no toleraba se convierta en su favorito. Si las frutas no son lo suyo, prueba a dárselas en batido, o si no quiere la leche con cereales haz polos con ella y tendrán un desayuno original y muy fresquito.

7. Mezcla de menús
Intenta elaborar menús en los que cuando el plato principal sea algo que no les gusta el segundo sea uno de sus platos favoritos y viceversa. De esta manera obtendrá pequeñas “recompensas” que harán más llevadera la hora de comer sin perder salubridad en su menú.

8. Crear un buen ambiente en las comidas
El ambiente influye mucho en el apetito. Con una buena atmósfera conseguimos que el niño asocie comer con algo agradable. Esta relación positiva se quedará en su memoria y con el tiempo será capaz de disfrutar de este momento sin rabietas ni berrinches y conseguirá disfrutar de todos los platos.

¿Lista para poner en práctica estos consejos? Seguro que a tu peque le encantan. Y si conoces alguno más, ¡nos encantará conocerlo!