La transición a los alimentos sólidos

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CharHadas, comunidad de mamás que comparten experiencias. 

Tras los primeros meses de vida de tu bebé, llega un momento importante en su desarrollo, empezar a añadir en su dieta alimentos sólidos.

Los pediatras recomiendan introducir alimentos sólidos en la dieta del bebé de forma gradual. De este modo, a partir de los 6 meses, se puede comenzar con los purés. Pero es cierto que el desarrollo de cada bebé es distinto y no depende tanto de su edad real como de su desarrollo personal. Por eso debemos centrarnos en ciertos puntos que nos darán la clave para saber si nuestro bebé está preparado para empezar con los alimentos sólidos:

1. Es capaz de sostener su cabeza
2. Es capaz de mantenerse sentado en la trona
3. Demuestra interés y curiosidad por los alimentos solidos
4. Abre la boca cuando le ofreces comida
5. Intenta comer comida de tu plato cuando tú estás comiendo

Si tu bebé ya cumple estos 5 requisitos, es el momento de plantear la introducción de alimentos sólidos en su dieta.

Para comenzar con este proceso se recomienda empezar con cereales de un solo grano. Aunque no hay ningún estudio científico que determine qué orden es el más adecuado a la hora de introducir alimentos en la dieta del bebé, lo más habitual es que tras el cereal de un solo grano, se empiece con los purés de frutas y verduras y más adelante ir introduciendo la carne, el huevo, el pescado y el resto de alimentos progresivamente.

Mientras que el orden no es tan importante, si es preferible que nuestro bebé comience a probar alimentos de uno en uno, para poder detectar posibles alergias. Se recomienda introducir un solo alimento y esperar unos días antes de introducir el siguiente, de este modo, podremos detectar que le sienta mejor o peor a nuestro bebé.

Tu bebé debe familiarizase con una gran variedad de alimentos con distintas texturas, sabores y olores para que cuando sea mayor, su dieta sea lo más equilibrada y variada posible.

Si los primeros días no os resulta fácil ¡no os desaniméis!, hay que seguir intentándolo, con paciencia y sin forzarle nunca, ya que si un día se niega a probar, por ejemplo, un trozo de alguna fruta, no significa que dentro de dos días o incluso en un rato este desenado llevársela a la boca.

Pero para facilitar esta transición a los alimentos sólidos hay algunos “truquillos” que os pueden resultar muy útiles:

1. Procura que los primeros purés sean en cantidades pequeñas y dáselos con una cuchara también pequeña. Si vais a utilizar una cuchara de metal, pásala por agua para que esté tibia a la hora de metérsela en la boca. Os recomendamos que, al menos al principio, optéis por cubertería de plástico para vuestro bebé.
2. Utiliza los colores y las texturas de los alimentos para atraer su atención y despertar su curiosidad.
3. Cuando quieras introducir alimentos más sólidos es importante que los días anteriores empieces a ofrecerle el puré menos triturado para que se vaya familiarizando con texturas más consistentes.

Con estos trucos, un poco de paciencia y mucha observación tu bebé hará una transición a los alimentos sólidos sencilla y agradable y en pocos meses ¡comerá de todo!