Alimentos prohibidos para bebés con menos de 3 años

Usted está aquí

Charadas. Comunidad de mamás que colaboran y comparten experiencias.

La alimentación es uno de los factores fundamentales para tener una buena calidad de vida, pero durante los tres primeros años de vida es algo realmente esencial para prevenir problemas futuros y fomentar un buen desarrollo físico e intelectual.

Por eso, debemos concienciarnos de la importancia de una alimentación sana, equilibrada y adecuada para los bebes menores de 3 años, ya que en gran parte esa alimentación va a condicionar el futuro de su crecimiento y de su salud.

En general, a partir de los dos años los pediatras recomiendan que el bebé empiece a comer de todo con cautela y siempre estando muy atentos a la introducción de nuevos alimentos para detectar a tiempo cualquier clase de alergia. No obstante, hay algunos alimentos “prohibidos” o muy poco aconsejables para niños tan pequeños.

A continuación, os contamos qué alimentos están desaconsejados para los bebés menores de 3 años.

  1. 1. Frutos Secos
    A pesar de que su ingesta es fundamental en una dieta equilibrada para adultos, en el caso de bebés menores de 3 años su consumo está completamente desaconsejado por dos razones fundamentales. En primer lugar, los frutos secos son uno de los alimentos que más atragantamientos producen con el enorme riesgo que esto supone para un bebé. Pero además suelen ser bastante alérgicos, por lo que se aconseja que los niños empiecen a probarlos cuando sean más mayorcitos y su organismo pueda reaccionar mejor a una posible reacción alérgica.
  2. 2. Pez Espada y Atún Rojo
    Estos dos pescados, que son un auténtico manjar en la dieta de los adultos, entrañan cierto peligro en las dietas infantiles por su alto contenido en mercurio y metil-mercurio, lo cual puede ser tóxico y afectar al desarrollo de su sistema nervioso, por lo que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria recomienda no introducir estos dos pescados en la dieta hasta al menos los tres años de edad.
  3. 3. Bebidas con cafeína
    El café, el te y los refrescos de cola están terminantemente prohibidos por los especialistas en las dietas de los menores de tres años, ya que la cafeína que contienen puede afectar directamente a su sistema cardiaco e incluso llegar a crear cierta dependencia a esta sustancia.
  4. 4. Salchichas tipo frankfurt
    Aunque es uno de lo recursos más habituales para las cenas de los peques, las salchichas no son el alimento más adecuado para los menores de 3 años, ni tan si quiera para los más mayorcitos. En primer lugar, porque al ser carne procesada, su contenido en nitratos, sodio y grasa es excesivamente elevado para una dieta infantil y, además, es otro de los grandes protagonistas de los atragantamientos fortuitos, por lo tanto, es mejor evitarlas en la medida de lo posible.
  5. 5. Conservas
    No está aconsejado que los bebés menores de 3 años consuman más de 2 gramos de sal al día, ya que sus riñones aún no están preparados para procesar tanta cantidad. Por eso no es bueno abusar de las conservas, ya que su contendido en sal es excesivo para los niños.
  6. 6. Bollería Industrial
    Este recurso tan manido para desayunos y meriendas hemos de empezar a desterrarlo radicalmente de los menús de los niños, y más si son menores de 3 años. Su enorme contenido de grasas “trans” convierten la bollería industrial en una bomba de colesterol y en el primer paso a la obesidad infantil.
  7. 7. Chucherías y caramelos
    No es necesario erradicar sus queridas “chuches” de su dieta de una manera drástica, pero si limitar mucho su consumo a ocasiones especiales o momentos puntuales, ya que su enorme contenido en azúcar puede provocarle problemas bucodentales a muy corta edad, además de proporcionar al organismo una cantidad de azúcar excesiva con los problemas que eso puede conllevar a corto plazo, hiperactividad y falta de sueño, e incluso a largo plazo, problemas cardíacos, caries, etc.

 

Debemos tener en cuenta que estos alimentos “prohibidos” para menores de 3 años pueden consumirse puntualmente y de una manera responsable sin que esto tenga porque afectar a la salud de nuestros bebés, sin embargo, sí debemos procurar que no sean ni básicos ni cotidianos en sus menús diarios.